Antonio
Dal Masetto

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Página 12, Lunes, 23 de Octubre de 2006

“Hoy se aplica una política de venta rápida y olvido” El autor de La tierra incomparable describe la realidad del mercado y marca el contraste con el espacio literario recientemente inaugurado. El ciclo del Recoleta, que incluye material cedido por la Audiovideoteca de Escritores, busca trazar puentes entre narradores y lectores.
Por Angel Berlanga

Apenas se entra en esta sala, la número tres del Centro Cultural Recoleta, el visitante da con un panel que contiene señales de la vida y la obra de Antonio Dal Masetto, sucesos claves como la llegada a Argentina o el nacimiento de sus hijos, tapas de primeras ediciones de sus libros, frases. Y fotos, fotos que rescató, dice, de “cajas olvidadas”: en la más antigua está en medio de sus compañeros de la primaria en Intra, el pueblo italiano donde nació, en 1938. Ahí está con su familia poco antes de venirse para aquí, en 1950, y vestido de futbolista, adolescente, en Salto, el pueblo bonaerense donde se radicó apenas llegó; y atrás del mostrador de una heladería o al pie de una cabaña que pintó en el cerro Catedral, imágenes de los ’60; y con Osvaldo Soriano sobre una sierra de Tandil, la ciudad de fondo, en los ’80, y con su madre, inspiradora de la protagonista de dos de sus novelas principales, Oscuramente fuerte es la vida y La tierra incomparable. Estos y otros materiales forman parte del flamante “Espacio literario” del Recoleta, que tendrá su continuidad con sucesivas muestras destinadas a otros escritores. “A mí me agradó que me invitaran para iniciar el ciclo –dice Dal Masetto en torno de una mesa de la sala en la que pueden leerse sus libros–. Creo que es una buena propuesta, más allá de quién la inicie o cómo avance, de los nombres que aparezcan, porque puede posibilitar la comunicación, el acercamiento, entre el autor y el lector, en un momento en el que no son muchas las posibilidades en ese sentido.”

“Además de lo que me gusta su obra, lo elegí a Antonio para que abriera el ciclo porque siempre me lo cruzo de visita por acá y él fue amigo de Miguel Briante, que dirigió el Recoleta”, dice Liliana Piñeiro, la directora del Centro Cultural, que adelanta que la continuidad estará dada por autores como Liliana Heker, Guillermo Saccomanno y Griselda Gambaro. “La idea es ir dando espacio a todas las actividades culturales, y con la literatura el Centro estaba un poco en deuda”, agrega, y explica que la muestra en parte está inspirada en “Presencias”, aquella exposición multimedia e interdisciplinaria sobre Cortázar que circuló por varias ciudades del país y del mundo, que la tuvo como impulsora y organizadora principal. “Más allá de lo que se presenta en la sala, cada exposición va a estar complementada con películas, charlas, talleres u obras de teatro, con la intención de abrir el juego al público y a vincular a la escritura en sí con otras prácticas”, dice esta arquitecta a cargo del Centro Cultural Recoleta desde comienzos de este año, y anticipa que se propone presentar a un escritor en este espacio cada mes y medio y desplegar sus materiales a lo largo de treinta días.

“‘Nunca pude escribir poesía más allá de la adolescencia’, me lamento hoy como ya lo había hecho hace años en la mesa de un bar. ‘Finalmente, la prosa no es más que nostalgia de poesía’, me contesta Miguel después de meditarlo un poco, pausado.” El texto se llama “Encuentro”, pertenece a El padre y otras historias, habla de, con, Briante y está escrito con letras grandes en una de las paredes de este espacio literario. Dos televisores reproducen entrevistas que le han hecho a Dal Masetto; una de ellas pertenece a ese notable y necesario rescate y registro de vida y obra de narradores argentinos, la Audiovideoteca de Escritores de la ciudad de Buenos Aires, que acordó ceder parte de sus materiales para las muestras. Con cuatro equipos de auriculares y discos compactos pueden escucharse relatos y tramos de novelas leídos por el propio Dal Masetto, cuyos libros están ahí, disponibles para la lectura de los visitantes. El escritor, que está llevando adelante un taller literario que se extenderá a lo largo de dos meses, será entrevistado en público este miércoles a las siete de la tarde, en el llamado “Espacio living”, por sus colegas Guillermo Saccomanno y Angela Pradelli. Todos los días a las 19, además, se proyecta Hay unos tipos abajo, una película inspirada en su novela, con guión propio y dirección de Raúl Alfaro.

“El libro argentino está pasando por un momento complejo desde el punto de vista del mercado y no creo que cambie en lo inmediato, por lo menos –dice Dal Masetto–. Las políticas editoriales no favorecen para nada al libro nacional y no porque no quieran, sino simplemente porque están implementadas así. Ya no existen las viejas y nobles editoriales que descubrían autores, los lanzaban y sostenían, las que ayudaron a que se conocieran los buenos autores que nosotros leemos ahora; han sido absorbidas por estas multinacionales cuyo único interés es el marketing. Y entonces editan muchísimos títulos por mes, incluso por quincena, inundan las librerías, los libros duran muy poco, son reemplazados por otros y en general de muy mala calidad, aunque en esa avalancha también pasan algunos de los buenos, a los que no se diferencia en cuanto a tratamiento y duran poco en las mesas; por lo tanto enseguida pasan atrás, luego a las estanterías, luego al sótano y finalmente no sé a dónde van a parar. Creo que los que sufren las peores experiencias con esta situación son los autores jóvenes, porque no tienen manera de filtrarse en las grandes editoriales que, en última instancia, dominan el mercado. A un autor nuevo hay que lanzarlo, sostenerlo y esperar que se lo lea y se lo recomiende, y hoy se aplica una política de ‘venta rápida y olvido, venta rápida y olvido’: una especie de supermercado editorial que va renovando la mercadería. En esta situación, me parece que la propuesta del Recoleta, que ojalá se difunda y se copie en otros centros e instituciones del interior, es una manera de acercar el libro nacional al lector. Es una manera de recuperarlo.”

 

 

 

 

 
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